Google cada vez ofrece más opciones para dar a conocer tu ecommerce, y a veces puede ser complicado escoger dónde dirigir tus esfuerzos. Aunque no debemos olvidar la importancia del SEO, hay opciones de pago que deberíamos valorar para generar tráfico hacia nuestra web.

Sin embargo, el presupuesto es limitado, y AdWords es muy amplio. Si queremos promocionar nuestra tienda online, ¿qué deberíamos escoger? ¿Google Shoping o los anuncios textuales? En este artículo intentamos ayudarte a resolver esta duda.

Los beneficios de Google Shopping

Al analizar la publicidad de pago con Google durante los últimos dos años, las campañas de Google Shopping han crecido constantemente hasta convertirse en una fuente importante de tráfico y ventas. Como resultado, más del 50% de todos los gastos de AdWords han pasado de los anuncios de texto tradicionales a los anuncios de Shopping. Se trata de un cambio masivo, lo que demuestra lo eficaces que puede ser Google Shopping.

Las marcas pueden pujar por productos por un coste relativamente bajo por clic (CPC) que suele oscilar entre 0,15 y 0,45€. Si comparas eso con los anuncios de texto, verás que el coste de estos últimos puede ser entre cuatro y cinco más caro si quieres aparecer entre los primeros del ranking. Esta es la gran ventaja de Google Shopping – este CPC más bajo permite a los marketers dirigir tráfico relevante directamente a las fichas de producto.

Pero el éxito de una campaña de Shopping suele ir muy ligado al precio. Los compradores pueden filtrar de acuerdo al coste de un producto, por lo que, si no tienes precios muy competitivos, no podrás sacar partido a esta herramienta.

También es posible obtener una ventaja sobre la competencia utilizando promociones como entrega gratuita, códigos de descuento e incluso productos complementarios.

Al igual que cualquier campaña de AdWords, los anuncios de Shopping no deben configurarse y dejarse funcionando sin supervisión; es necesaria una optimización continua para obtener el mejor ROI posible. Por ejemplo, una vez que se han adquirido suficientes datos, a menudo es posible identificar productos o marcas que no están rindiendo bien y que podrían ser excluidas de la campaña para hacerla más eficiente. Asimismo, se podrán incrementar las pujas en aquellos productos que no tengan demasiadas devoluciones.

Los profesionales del marketing digital suelen utilizar el término ROAS para analizar el retorno sobre la inversión publicitaria. Este ROAS dependerá del margen en el producto y, por lo tanto, del coste que nos podemos permitir por venta. Los minoristas aspirarán a un ROAS superior al 800%, pero el propietario de una marca que venda productos con mayor margen podrá trabajar con un objetivo mucho más bajo. Es importante calcular esta cifra antes de comprometerse a realizar gastos significativos. Existen herramientas que utilizarán el aprendizaje automático para trabajar con el ROAS objetivo (herramientas de pago, por supuesto).

También cabe destacar que con las campañas de Shopping es posible controlar algunos elementos de AdWords, como los productos visibles, el importe de la puja, los ajustes por dispositivos y la ubicación. Pero el vendedor no puede optimizar para una keyword determinada, debe confiar en la popularidad de búsqueda de los productos que venden. Por lo tanto, las campañas de Shopping son excelentes para productos en los que los usuarios tienen una buena comprensión de lo que están buscando. Sin embargo, no resultarán tan eficaces para productos nuevos o sin marca si no hay volumen de búsqueda.

Generar ventas o leads con anuncios de texto

Los anuncios de texto son, por otro lado, increíblemente personalizables en función del objetivo de la campaña. Se pueden probar diferentes variaciones de anuncios, con facilidad, lo que ayuda a mejorar su rendimiento y a limitar los niveles de gasto. Por ejemplo, si el objetivo es realizar más llamadas telefónicas, el vendedor puede ofrecer un número de forma más prominente con un botón “click to call”.

Los anuncios de texto también son más flexibles y se pueden utilizar para dirigirse a un abanico más ampio de audiencias, no sólo a las personas que buscan términos relacionados con los productos, con un contenido muy relevante. Por lo tanto, tendrás más opciones para promocionar productos o servicios en diversas etapas del customer journey, desde la investigación hasta la venta o la consulta.

Por esta razón, los anuncios de texto tradicionales se utilizan a menudo para campañas de generación de clientes potenciales, tanto en las industrias B2C como B2B. Para los minoristas podría ser mejor utilizarlos para centrarse en líneas de producto y marcas clave, aumentar la notoriedad o promocionar productos nuevos que un usuario puede no estar buscando directamente.

Dicho esto, el coste medio por clic suele ser mucho mayor que el de un anuncio de Shopping, dependiendo del sector y de su competitividad.

Entonces, ¿en qué debería invertir? ¿Shopping o anuncios de texto?

Al igual que con cualquier estrategia de marketing digital, el enfoque elegido debe reflejar la situación y los objetivos de la empresa en cuestión. Si la prioridad es conducir más clientes potenciales hacia un sitio web, o si existe la necesidad de llegar a una audiencia más amplia, entonces los anuncios de texto sin duda serán el tipo de campaña más eficaz. Sin embargo, el aumento en el uso de anuncios de Shopping es innegable, por lo que, para los ecommerce, esta opción podría ofrecer un mejor ROI.

Por supuesto, la inversión podría dividirse entre ambas, si los presupuestos lo permiten. Pero los presupuestos son los que son, y el espacio en la primera página es muy reducido. Por eso, suele ser más inteligente adoptar una mentalidad de calidad frente a cantidad.