Al embarcarnos en la aventura de un e-commerce internacional, uno de los mayores desafíos es saber comunicar tu producto o servicio de manera cercana y efectiva. Sin embargo, las barreras culturales y la diferencia de idioma pueden ser un obstáculo más grande lo que podríamos pensar. Es aquí donde entra en juego el desarrollar una estrategia de localización.

Es importante que nuestro e-commerce esté “localizado”, es decir, que dé respuesta a las necesidades particulares de tus clientes, adaptándose a la cultura particular de cada país. En este sentido, es muy útil hacer un estudio de la estrategia de tu competencia en cada mercado objetivo, para ver qué ideas les dan mejor resultado y cómo podemos aplicarlas en nuestra propia marca.

En este artículo, te contaremos cómo localizar eficazmente tu estrategia de venta online internacional, y aprenderás a acercarte a tus clientes para que confíen en tu marca y tus productos, como si fueras una marca local.

Habla el idioma de tus clientes

Lo primero es lo primero. Para que un comprador extranjero se sienta cómodo comprando en tu e-commerce, tiene que ser capaz de entender lo que le ofreces. Ya sea a través de una web, una app o cualquier otro soporte, tus contenidos deben de estar traducidos y adaptados al idioma de cada consumidor. ¡Y no lo decimos sólo nosotros! Muchos estudios avalan que una buena traducción es clave. De hecho, según Transifex, el 52% de los usuarios de internet afirma que obtener información en su idioma nativo es más importante para ellos que el precio de un producto.

Sin embargo, localizar el idioma de un sitio web o aplicación va mucho más allá de simplemente proporcionar contenido que tenga sentido en el idioma local. Los vendedores online deberían contratar redactores y diseñadores locales de cada país, que conozcan las expectativas y las necesidades de los consumidores.

Muchas grandes empresas se han visto en una situación comprometida debido a malas traducciones. Por ejemplo, cuando KFC se introdujo en el mercado chino en la década de los 80, tradujo mal su eslogan y el mensaje que publicaron finalmente significaba “cómete tus dedos”. ¡No muchos consumidores chinos quisieron querían quedarse sin dedos!

¿Moraleja de la historia? No confíes en Google Translate, contrata a un traductor nativo. Según Transifex, por cada dólar invertido en traducción y localización, el retorno estimado es de 25 dólares. No es una mala cifra.

Un factor muy importante al hablar de traducción es el dialecto. Por ejemplo, el español hablado en México es muy diferente al hablado en España, y lo mismo pasa con el inglés estadounidense y el británico. Hablarle al cliente en su propio dialecto potenciar esta sensación de cercanía.

Actúa como una marca local

Al acercarnos a otras culturas, un aspecto básico es no ofender a nuestros consumidores. Por poner un ejemplo: en Europa está socialmente aceptado que los modelos de moda lleven ropa más provocativa que muestre su piel. Sin embargo, en Oriente Medio la situación no es la misma. Si publicamos fotografías que ellos considerarían inapropiadas, estaremos alejándolos y perdiendo una compra.

Esto no sólo se aplica al material promocional, sino también a los productos que vendes. En el mercado de los vestidos de novia, por ejemplo, también hay muchas diferencias. Mientras que en Alemania hay demanda de vestidos más conservadores, con espalda cubierta y mangas, en países como Australia las novias se decantan más por espaldas al aire.

Estos son algunos ejemplos de cómo cada mercado busca unos productos y un enfoque diferente. Asimismo, deberás cuidar que cada aspecto que afecte a la experiencia del consumidor esté adaptado: los pagos, la logística, la atención al cliente…Todos aquellos factores que influyan en las ventas de tu e-commerce.

A modo de ejemplo, si quieres utilizar las redes sociales para atraer a tus clientes en EE.UU., Facebook tiene muchas papeletas para ser la red social adecuada para ello. Sin embargo, si nuestros consumidores son chinos, es probable que tengamos más suerte con la red social WeChat.

A los compradores estadounidenses les gusta comprar en línea con sus tarjetas de crédito, mientras que los compradores en los Países Bajos prefieren usar un método de pago alternativo llamado iDEAL. Todavía hay consumidores en mercados como en Rumanía, Rusia o India que eligen pagar en efectivo en la entrega.

Incluso factores relacionados con la atención al cliente varían: Según Accenture, los consumidores en Brasil creen que el tiempo de espera aceptable para hablar con un operador de servicio al cliente es inferior a 3 minutos, mientras que los compradores en Reino Unido son más pacientes y están dispuestos a esperar entre 4 y 10 minutos. Esto no necesariamente significa que debes priorizar a los clientes de un país sobre otro, pero ten en cuenta estos factores.

Elige el canal de venta adecuado

Hay cientos de canales de venta y miles de herramientas con las que promocionar tu e-commerce. Es importante que elijas las adecuadas para cada país. Igual que comentábamos antes con Facebook y WeChat, cada región tiene sus propias redes sociales predominantes, así como los marketplaces en los que el consumidor es más proclive a comprar. Antes de elegir los tuyos, te recomendamos hacer un estudio concienzudo de los datos del mercado y de tu competencia, para tener una idea más clara de qué podría funcionar y cómo deberías diferenciarte.

Nuestra recomendación es que cada vendedor defina unos objetivos, y en función de ello escojan las plataformas y canales más adecuados para alcanzarlos y los integren en la estrategia de su e-commerce. El auge de la era digital hace que vender en un mercado internacional sea más fácil que nunca. Tener presencia global puede traerte muchos beneficios, pero deberás desarrollar una estrategia de localización si quieres tener éxito.

¿Cuáles son tus mejores consejos o ideas de localización? Cuéntanos a continuación o tuitéanos!