Una de las causas más comunes de la baja conversión y el abandono de compras es un mal diseño de las tiendas, desde el punto de vista de la usabilidad. Son muchos los aspectos que las tiendas online no corrigen, como un largo tiempo de carga, la optimización móvil escasa o una navegación muy poco intuitiva, entre otros. Es más fácil cerrar una página web que irse de una tienda, así que no des razones a tus clientes para que se vayan a la competencia. Cuando realices una auditoría de tu Experiencia de Usuario (o UX), es importante que te fijes en algunos sencillos puntos que mejorarán la calidad de tu página web y contribuirán a mejorar los resultados de tu empresa.

  1. UNA PARTE PELIGROSA: LOS REGISTROS

En todos los negocios e-commerce, ésta es una parte peligrosa. Si un usuario comienza la compra, significa que ya ha tomado la decisión de comprar. Sin embargo, no quiere decir que complete su compra, ya que durante el proceso puede encontrarse dificultades. Y, comúnmente, los culpables son los propios creadores de la tienda.

Los formularios suelen ser muy largos y tediosos y los clientes potenciales suelen tener problemas para entender cómo introducir los datos. Algunos clientes desistirán porque no quieren crearse una cuenta. En cualquier caso, los creadores de e-commerce cometen muchos errores en el proceso de compra. Los más comunes son:

Validación operativa ausente o escasa

El mal funcionamiento de los formularios puede hacer que sea difícil para el usuario navegar por él. En el mejor de los casos, podría ayudaros a contactar con el usuario si hubiera algún problema con el envío. En el peor, puede hacer que el usuario se eche para atrás y no realice la compra. Las notificaciones sobre los errores al rellenar el formulario deben ser concisas, ya que el usuario no podrá arreglar el problema si no sabe que ha hecho mal. Intenta que tus formularios no sean demasiado severos, a veces las opciones de entrega no encajan en ninguno de nuestros huecos y es necesario pedir más información por email.

Formularios muy complicados

Lo que más molesta a los usuarios de hacer una compra online es tener que rellenar un largo formulario. Los formularios largos y difíciles los asustan. Si tenemos un formulario largo, lo mejor es acortarlo para hacerlo más fácil. Será más fácil para el usuario si es corto, simple y rápido.

En cualquier caso, siempre es bueno analizar los formularios ya que la mayor parte de la información que se pide es innecesaria. En muchos casos, los propietarios del e-commerce se han dado cuenta de que requerir menos información mejora su tasa de conversión. Así que, asegúrate de solicitar únicamente la información que sea necesaria.

 Indicar cómo introducir la información

Uno de los principales problemas reside en la absurda necesidad que se tiene de recopilar toda la información posible sobre los usuarios. Sin embargo, los usuarios no siempre quieren dar tanta información, especialmente si no saben qué se va a hacer con ella.

En primer lugar, las empresas tienen que frenar sus ansias por recopilar toda la información que puedan. Para continuar, si tienen que preguntarles a sus usuarios algunos datos personales, como el teléfono, intenta explicar el motivo por el que necesitas esa información. Debes informar en la política de privacidad, que tiene que estar visible, para qué se utilizarán sus datos.

2.  OPTIMIZA EL CARRITO

El carrito de la compra es uno de los elementos principales de una tienda online. Es ahí donde los usuarios van a echar un vistazo a lo que vayan comprar. Tenemos que tener en cuenta que, que añadan un producto al carrito no significa que ya lo hayas convencido de que compre el producto. Aquí la clave está en un buen resumen de compra, que muestre también los costes adicionales de envío, si los hay. Si ocultamos algún coste adicional, el usuario se sentirá engañado y no comprará. A continuación, te mostramos algunos de los errores más comunes.

No mostrar un resumen de compra

No mostrar un resumen claro de los productos, su precio, y la información de envío necesaria es uno de los principales errores de la optimización del carrito de compra. Todos y cada uno de los usuarios quieren información sobre los costes de la compra. Si no están claros, se sorprenderán y se sentirán engañados cuando vean costes adicionales en la página de confirmación. Si así ocurre, abandonarán la compra desilusionados. Así que, siempre que sea posible, informa a tus usuarios de los costes de envío.

Siempre hay alguna forma de evitar que abandonen la compra. Para evitar que tu carrito se convierta en un almacén en el que tus clientes almacenen los productos que les interesan, dales la oportunidad de crear una lista de deseos para que guarden los productos que les gustan. Además, infórmales del tiempo estimado de entrega, de manera que se actualice automáticamente cuando el cliente añada productos.

Cambios que no aparecen en el carrito de manera automática

Los usuarios a menudo retroceden en la página de compra porque se dan cuenta de que hay algún error en su pedido, por ejemplo, el número de productos es diferente al que ellos querían o algo no se ha cargado correctamente. Esto ocurre cuando el carrito no se carga automáticamente. Tener que refrescar la pagina cada vez que se añade un nuevo producto es otro obstáculo al que se enfrenta en usuario, y es, como te puedes imaginar, una opción más que le damos al cliente para que abandone nuestra página.

Falta información sobre la seguridad de los datos

Uno de los motivos por los que los usuarios no terminan el proceso de compra es la falta de confianza en la tienda online. Los usuarios pueden sentirse inseguros al comprar productos si no pruebas de que sea segura. Asegurarse de que la empresa protege sus datos es importante para los clientes, no solo para los de Internet. Podemos conseguir esto asegurándonos de que nuestra página tiene el certificado SSL, que muestra a tus usuarios que tu sitio y servidores son seguros y sus datos están protegidos.

  1. OPTIMIZA LA PÁGINA DE PRODUCTOS

La decisión de compra se toma a menudo mientras visitas la página de un producto. La página de productos es el elemento más importante con el que tus clientes interactuarán antes de decidir si compran o no el producto. Para que un usuario llegue a ser tu cliente, tienes que mostrarle el producto y darle toda la información posible. A continuación, te mostramos los errores más comunes.

Imagen sin calidad

Las fotos son lo primero que ve nuestro cliente en la página, especialmente si se trata de una tienda de un sector muy visual como la moda, donde los productos se compran básicamente por sus sensaciones visuales. Hoy en día, los usuarios compraran aquellos productos que tengan imágenes con buena calidad, ya que nos encontramos en una sociedad visual. Algunas funcionalidades, como el zoom, son necesarias hoy en día.

No ser claro sobre los beneficios de tus productos

¿Cuáles son los principales reclamos de tu tienda? ¿Por qué la gente tiene que comprar en tu tienda y no en otra? Si quieres gana nuevos clientes, tienes que luchar por ellos y hacerles ver tus ventajas frente a la competencia. Dar  información sobre tu producto es la mejor manera con la que convencer a tu cliente de que te compre a ti y no a la competencia. Si tienes algo que te hace diferente, es importante que lo muestres en la página del producto para asegurarte de que tu cliente entiende el motivo por el que debe escogerte.

No recomendar otros productos

La recomendación de productos tiene muchas ventajas, por lo que es útil utilizarla. Las recomendaciones son un buen lugar para enseñar otros productos que puede que no haya encontrado el cliente antes. Es útil mostrar todos los productos que tienes disponibles en la tienda, ya que esto puede ayudarle al usuario a encontrar el producto adecuado.

  1. MOTORES DE BÚSQUEDA INTERNOS

Para que un cliente pueda comprar algo de tu tienda e-commmerce, primero tiene que poder encontrarlo, normalmente gracias a los motores de búsqueda. Si los usuarios encuentran lo que buscan o, por el contrario, abandonan la tienda, depende de cómo funcione de bien. Normalmente, si los motores de búsqueda no funcionan correctamente pueden llegar a hacer pensar a nuestros clientes que el producto no está disponible, cuando lo cierto es que nuestro buscador es deficiente. Aquí os dejamos los errores más comunes.

Errores de conexión

El problema más importante de los motores de búsqueda es que requieren que el usuario use y entienda la jerga de la página. Los clientes provienen de diferentes lugares con sus propios hábitos y costumbres. Pueden utilizar términos diferentes para un mismo producto. El sistema de búsqueda tiene que estar preparado para esto y compensarlo mediante sinónimos, productos simulares o varios idiomas.

No sugerir productos y categorías

Es bueno mostrar sugerencias de productos en la barra del buscador. Podemos utilizarlas para enseñarle al cliente productos en promoción o marcas populares.

No hay resultados

Si la página que está buscando el usuario no contiene resultados, ésta debe mostrar algún tipo de alternativa. El peor escenario posible es que el usuario no encuentre ningún producto que se adapte a lo que busca. Está página es el inicio del fin y hace que los usuarios dejen la página. Una buena solución es mostrar productos alternativos que puedan parecerse a lo que busca o categorías interesantes que puedan responder a las necesidades de tus consumidores, sobre todo en plataformas móviles.

  1. UTILIZA FILTROS 

Los filtros son algo que pasa desapercibido y difícil de diseñar. Los usuarios necesitan una herramienta que les permita filtrar los productos según sus necesidades. La dificultad de los filtros reside en como mostrar todas las opciones de una forma accesible para buscar que la lista de productos cambie rápidamente. Sin ellos, no podremos ofrecer una navegación adecuada y los consumidores pueden abandonar la página. Estos son los errores más comunes.

Los filtros no funcionan

Los filtros de la página pueden ocultar muchos fallos. A veces los filtros están escondidos en el lado izquierdo de la pantalla y pasan inadvertidos. A veces, la manera en la que diseñamos la página hace difícil que el usuario decida que filtros están seleccionados, si es que hay alguno. También está el problema de que los clientes no saben cómo deshabilitar los filtros. Por supuesto, es inaceptable que los filtros no funcionen.

 Seleccionar un filtro hace que la página se cargue de nuevo

Esta situación incómoda causa frustración rápidamente. Puede que funcione si primero seleccionas los filtros y luego usas un botón para cargar la página. Es mucho peor, por ejemplo, si toda la página se carga tras seleccionar un solo filtro, ya que seleccionar varios se convertirá en misión imposible, sobre todo en plataformas móviles.

 Los filtros son muy difíciles

A veces los creadores de sitios se olvidan de la arquitectura de información en los filtros. No es difícil encontrar un bloque de filtros diseñados para  toda la página en lugar de para una categoría. Esto hace que la búsqueda sea más difícil para los usuarios.

  1. OPTIMIZA EL NAVEGADOR

El navegador es una brújula, dirige a los usuarios y los ayuda a encontrar la página. La mayoría de los navegadores permite a los usuarios ver el alcance de la página de información. Es un elemento muy importante en todas las páginas, pero a menudo tiene errores de diseño. Un navegador bueno o malo puede marcar la diferencia para conseguir clientes. Estos son los errores más comunes:

Mala información

Este es un error mágico. Si los usuarios no pueden encontrar productos específicos, estos productos nunca podrán convertirse en productos con gran alcance. Normalmente, los usuarios hacen frente a problemas cuando buscan una categoría específica porque no está clara. Acaban preguntándose a ellos mismos donde estarán escondidos. ¿La solución? Si tus productos encajan en más de una categoría, clasifícalas en varias.

Navegación móvil deficiente 

Los sistemas de navegación móvil dan también serios problemas. Una arquitectura de información excesiva puede ser conflictiva en las pequeñas pantallas de los teléfonos móviles. Concretamente, la jerarquía de los datos es muy importante. Tienes que comprender que la navegación móvil debe ser sencilla, con botones grandes y que sean fáciles de manejar.

Poca diferencia entre los botones que se pueden clicar y los que no

Un mal diseño puede llegar a causar confusión al usuario sobre si puede hacer clic en ese elemento o no. Debido a esto, se puede perder algo de información y puede hacer que no queden del todo claras las secciones de descripciones.

  1. OPTIMIZA LA TIENDA PARA PLATAFORMAS MÓVILES

En esta sociedad, en la que los móviles son parte de nuestro día a día, tener una versión de tu página web adaptada a estos dispositivos es imprescindible. Las transacciones móviles constituyen un 35% de las transacciones online mundiales. La tendencia de compatibilidades entre dispositivos está ganando popularidad. Para mantener esta tendencia, no tener una versión para móvil rudimentaria tiene que ser tu principal objetivo. Errores más comunes:

La página tarde mucho en cargar

Si una página web tarda mucho en cargarse, la conversión será imposible. Varios estudios sugieren que los clientes suelen abandonar un servicio que tarda mucho en cargarse. Esto tiene mayor importancia en los usuarios móviles, ya que son los que menos suelen esperar. Tienes que conseguir que tu página se cargue en el menor tiempo posible: 2-5 segundos.

Fuente pequeña

La fuente de la página puede llegar a ser demasiado pequeñas. Los dispositivos se utilizan en distintas condiciones. A veces en casa, otras en la parada del autobús. Las fuente pequeñas, de 12 puntos, son cómodas para leer textos en un dispositivo móvil. Además, asegúrate de mantener el aire suficiente en el texto.

Botones muy pequeños

Cuando diseñamos páginas web para dispositivos móviles tenemos que recodar que no se tiene una herramienta precisa como el ratón, sino que utilizamos nuestros propios dedos. El tamaño de los elementos en los que hacer clic se tiene que tener en cuenta, sobre todo en los más pequeños. Los iconos pequeños pueden traer problemas, especialmente si están agrupados. El espacio mínimo entre elementos debe ser de 7 a 10 milímetros.

Obviamente, estos no son todos los elementos a los que tienes que prestar atención para auditar tu UX. También debes fijarte en otras áreas como el marketing SEO. Tienes que comprobar si los nombres y los textos del sitio no sean muy largos y tengan sentido. Lo más importante es siempre la claridad. Todo esto es básico a la hora de auditar la usabilidad. Dicho esto, la mejor manera de auditar tu e-commerce de manera adecuada es preguntando  a la gente que te rodea en tu empresa e intentar navegar en tu sitio.