La idea que se crea en la mente del consumidor sobre tu marca es clave para que tu negocio tenga o no éxito. Por ello, una de las formas más efectivas de diferenciarse del resto de tus competidores es contar la historia de tu marca. Esto se conoce como storytelling.

El storytelling es la forma en la que vas a comunicar tu mensaje al mundo utilizando imágenes, textos, vídeos y sonidos.

El storytelling ha existido desde el principio de los tiempos y siempre ha sido una forma muy poderosa de transmitir tanto los valores de la marca como el de conseguir influenciar a los clientes. Una buena historia puede convertir una marca pequeña y corriente en una más grande y reconocida; una empresa cuya imagen y valores resuenen entre su mercado objetivo.

De todos modos, tenemos que ir con cuidado. Si se malinterpreta, puede dañar la imagen de la marca y hacer que los clientes pierdan el interés. Si se entiende bien, puede convertirse en un medio increíblemente poderoso para construir una marca y atraer a nuevos clientes.

¿Pero qué es el storytelling?

En la actualidad, tiendas como Whole foods, Abercrombie and Fitch, Lush, Starbucks y otras similares son capaces de crear emociones en sus clientes cuando entran a una de sus tiendas. Estas marcas son capaces de hacer sentir felices, saludables e, incluso, mimados a sus clientes, haciéndolos parte de una comunidad. Si quieres que tu cliente vuelva y siga comprando, al igual que en las tiendas físicas tradicionales, necesitas venderle emociones.

Las personas no tienen que tener la impresión de que lo único que te interesa es su dinero. Los clientes necesitan confiar en ti y no quieren otra propuesta que suene a “demasiado bueno para ser real”. Quieren creer que ellos mismos han tomado al 100% la decisión de realizar esa compra, no quieren sentirse obligados.

Por ello, con el fin de hacer que el producto y el proceso de compra sean sean un mero trámite para el cliente, tienes que contarles una historia. Como no pueden oler el pan recién hecho justo salido del horno ni tocar lo suave que es una tela, tienes que ofrecerles algo en lo que confiar. Si les gusta tu historia, si se fían de ti, entonces, les gustará el producto que vendes. Estarán, incluso, más que dispuestos a ayudarte con el proyecto.

Pongamos como ejemplo a uno de los maestros en el arte del storytelling: Red Bull. Han creado un universo real: nunca ves el producto solo, solamente ves eventos deportivos y vídeos patrocinados por la marca. El mensaje de que “Redbull te da alas” se asocia a la marca y esos eventos deportivos.

Además, la gente está más dispuesto a compartir vídeos de este tipo que cualquier otro vídeo en el que aparezca solamente una lata llena de bebida. Lo mejor de todo es que, aunque no bebas Red Bull, conoces y difundes el mensaje. Pero para alcanzar esta meta, el contenido que compartes tiene que ser totalmente relevante en la historia con la que quieres asociar la marca.

¿Por qué es fundamental una buena estrategia de storytelling?

Las historias de marca ayudan al usuario a asociar psicológicamente ideas con productos y con una marca. Estas asociaciones son muy potentes y bastante difíciles de romper. De hecho, una estrategia de storytelling eficiente:

  • será una herramienta muy efectiva para influenciar, liderar y persuadir.
  • será muy poderosa para conectar, compartir y aprender.
  • será muy repetida y compartida.
  • establecerá conexiones emocionales y cognitivas fácilmente.
  • será útil para retener información en la mente (mucho mejor que otros datos aleatorios).
  • creará resonancia personal proporcionando credibilidad y atractivo.
  • apoyará la empatía, la colaboración y las relaciones.
  • te dará mayor credibilidad.

Desde un punto de vista psicológico, una buena historia de marca puede ayudarte a conseguir el éxito en tu e-commerce. Para asegurarte de que tu storytelling es lo más efectivo posible, este debe ser:

  • creíble (tener consistencia interna y ser lógico).
  • simple (estar centrado y tener un objetivo).
  • concreto (relacionado con la situación del público y sus inquietudes, que se dirija a los problemas en los que las personas pueden confiar).
  • emotivo (que invite a los oyentes y lectores a confiar y empatizar, sentirse auténticos y que apele a las emociones por medio de caracteres).
  • inesperado (que contenga elementos de suspense y sorpresa, sea diferente y novedoso).
  • sensorial (relacionado con imágenes, que sea conversacional y que la audiencia sienta que puede conectar con ello).

Los efectos en el cerebro son evidentes: un cliente asociará psicológicamente la marca con las emociones que provoque tu historia. No solo se relacionará, sino que también el cerebro tendrá la tendencia de asociar estos sentimientos y emociones con experiencias previas o que lleven más lejos de las propias. Para más información de cómo el cerebro procesa el storytelling, observa el siguiente gráfico:

El cerebro crea asociaciones naturales (asociaciones con ideas previamente retenidas, experiencias y recuerdos) cuando se expone a estímulos. Esto se puede asociar con respuestas emocionales que generen dopamina y hacen más fácil recordar los detalles de una forma más nítida. Si las mentes de tus clientes están vinculadas a procesar las experiencias en historias, al contar la historia de tu marca les estás hablando a tus clientes de una forma que será más fácil de procesar para la mente.

¿Cómo cuento la historia de mi marca?

La historia de una marca debe ser relevante para los clientes. Debe hablar tanto de la marca como de los productos. En este caso, para hacer una historia de marca verdaderamente efectiva, hay muchas cosas que se deben tener en cuenta e integrar. A continuación, hemos realizado una lista de los puntos que cabe considerar para crear la historia de una empresa:

  • Centrarse en una pregunta clave y contestar “¿por qué nosotros por encima de ellos?”
  • Lenguaje: ¿es emotivo? ¿suena auténtico? ¿va en la misma línea que el resto de la marca?
  • Valores: ¿la historia cumple con los valores que defiendes?
  • Autenticidad: las personas tienen que pensar que los fundadores son expertos en su campo.
  • Buen diseño: destinado a agradar las personas.
  • Inicios humildes: un “soy como tú” puede hacer que tu marca sea mucho más accesible.
  • Crea pasión: solamente si tú estás emocionado por los productos podrán emocionarse los demás.
  • Resuelve un problema: resolver un problema común crea un buen hilo argumental. Aprovéchate de eso.
  • Informa del proceso de creación de producto: muestra a las personas cómo se hacen los productos.
  • Fundar es ser embajador de la marca: lleva la personalidad del fundador o los fundadores a la empresa.

Si estás creando un nuevo producto, comparte la historia con los futuros clientes. Comparte imágenes del proceso de creación, de tu equipo yendo a la fábrica o durante las sesiones de brainstorming; en definitiva, cualquier cosa que muestre una imagen entre bastidores y haga formar parte a los clientes de todo este proceso. Esto es también el motivo por el que las páginas para recaudar fondos funcionan tan bien en la actualidad, pues las personas están preparadas para invertir si creen y confían en esa historia. Puedes hacer un tutorial de cómo utilizar el producto, escribir una guía, inventar recetas, enseñar lo que hay detrás, tener un blog en el que analices las tendencias y muchas otras posibilidades.

Otra forma estupenda de crear un buena estrategia de storytelling es incentivar a los clientes y usuarios a crear contenido por ellos mismos. Invítales a publicar imágenes utilizando o llevando los productos (por ejemplo: vídeos Go Pro). ¡Podrías sorprenderte de a todo lo que están dispuestos los usuarios!

La competencia en el mundo e-commerce es brutal. Una buena estrategia de storytelling es la forma de ser diferente y de ser recordado. ¿Qué valores te gustaría compartir con tus clientes? ¡Cuéntanoslo en los comentarios o por Twitter!