La importancia de la seguridad en comercio electrónico está fuera de toda duda. Y cada vez son más las tiendas y empresas online conscientes de su importancia.

En 2019, además, la inversión en ciberseguridad continuará su dinámica de crecimiento, casi al mismo tiempo que las amenazas digitales, que no cesarán.

Entre las estrategias de seguridad en comercio electrónico, destacan el uso de protocolos HTTPS y certificados SSL, el monitoreo de las transacciones y los backups periódicos, entre otros.

En las siguientes líneas profundizaremos en estas y otras medidas, de eficacia demostrada. ¡No te las puedes perder!

6 estrategias de seguridad en comercio electrónico

Instalar protocolos HTTPS

Estos protocolos han incrementado su popularidad en los últimos años, frente a los tradicionales HTTP, más vulnerables que los HTTPS.

El protocolo HTTPS se ha utilizado normalmente en partes del sitio web destinadas a los pagos, debido a la necesidad de blindar la información de clientes y empresas.

En la actualidad, sin embargo, el uso de estos protocolos se ha generalizado. Ahora son necesarios en la totalidad del sitio web, lo que ha condenado a los antiguos protocolos HTTP al ostracismo, por así decirlo.

De forma paralela a estos protocolos, también resulta indispensable la instalación de certificados SSL (secure sockets layer), responsables de proteger los datos en tránsito durante el proceso de pago.

Además, la instalación de servidores HTTPS influye positivamente en la confianza de los usuarios durante la navegación.

Esto se debe a que los navegadores muestran un candado y un texto verde junto a la URL, indicando que el sitio web utiliza HTTPS y certificados SSL.

De esta forma, los clientes saben que sus datos son debidamente encriptados y protegidos.

Por si fuera poco, Google y otros buscadores dan prioridad a los ecommerces con protocolos HTTPS frente a los HTTP.

Implementa sistemas de verificación CVV y AVS

El procesamiento de pagos es uno de los aspectos más delicados de la ciberseguridad de ecommerces. Las empresas deben extremar la precaución, sobre todo cuando intervienen tarjetas de crédito o de débito.

Requerir el código CVV (Card Verification Value) es una práctica muy recomendable. Y lo es por dos razones:

  • Incrementan la seguridad en los pagos online. Exigir códigos CVV hace que sea mucho más difícil procesar una transacción fraudulenta.
  • Los ciberdelincuentes pueden haber robado un número de tarjeta de crédito, pero no la tarjeta física (aunque este último escenario sea posible, es muy minoritario).

Por otra parte, un buen escudo para frenar transacciones fraudulentas es utilizar un AVS (Address Verification System). Este sistema permite diferenciar las transacciones fraudulentas de las legítimas.

Aunque no es infalible, su funcionamiento es simple y permite mejorar la ciberseguridad en los pagos.

Realizar backups periódicos

Esta es otra de las estrategias de seguridad en comercio electrónico más eficaces. Y ciertamente no requiere contratar a profesionales del sector.

Basta con instalar UpdraftPlus, BackupBuddy, BoldGrid Backup, BackWPup y otros plugins de seguridad y realizar copias periódicas de las bases de datos del ecommerce.

Es extremadamente importante realizar copias de seguridad periódicas de los datos de su sitio. Entre las grandes amenazas a nuestro ecommerce no destacan únicamente los malwares o el phishing. También está el error humano.

Si bien hay formas de hacer una copia de seguridad manual de sus datos, es fácil olvidarse o dejar de hacerlo de manera tan sistemática.

En consecuencia, el uso de plugins y herramientas de backups es obligado para blindar las bases de datos y toda la información sensible del ecommerce.

Uso de seguridad multicapa o Multi-Layered

Por seguridad multicapa se entiende el uso de diferentes medidas, como la instalación de un firewall, que ofrece una defensa inicial contra las ciberamenazas.

Pero además, usar un CDN (content delivery network) permite añadir una capa extra de seguridad, ya que este sistema diversifica las copias de datos en varios puntos geográficos.

Esta medida también es útil para prevenir los ataques DDoS (denial-of-service attack). Sin lugar a dudas, una de las estrategias de seguridad en comercio electrónico más importantes.

Realiza un monitoreo de las transacciones

Cuando hablamos de monitorear las transacciones, es posible que imagines a un grupo de profesionales encerrados en una habitación llena de pantallas y equipos informáticos, revisando cada transacción online.

¡Esto no es necesario! Configurar alertas para movimientos sospechosos en las transacciones es suficiente.

Uno de los más populares es bloquear una transacción cuando las direcciones de facturación y de envío no coincidan. Esta es una anomalía que podría esconder algún tipo de fraude o robo de tarjetas de crédito.

Evita almacenar información de tarjetas de crédito/débito

Más allá de las técnicas y herramientas de seguridad y encriptación en comercio electrónico, los mejores tiendas online utilizan el sentido común para proteger a sus clientes.

La mejor forma que evitar filtraciones de información de tarjetas de crédito y de débito es no almacenándolas. Lo sabemos: los números de las tarjetas de crédito y los nombres de los clientes son esenciales para facilitar un pago rápido. Sin embargo, no es necesario almacenarlos en servidores online.

En la actualidad, además, dicho almacenamiento violaría las reglas establecidas en los estándares PCI.

Y es que la pérdida de esta información no sólo compromete la reputación de los usuarios de un ecommerce: también pone en jaque a las entidades y empresas financieras.

Una excelente alternativa es utilizar pasarelas de pago como PayPal, WePay, Skrill, Stripe o Authorize.net.

De esta forma, la información sensible será responsabilidad de estas plataformas, quienes además disponen de mejores protocolos de seguridad que un ecommerce convencional.

Con ayuda de estas estrategias de seguridad en comercio electrónico, ya no tienes excusas para ofrecer a sus clientes un entorno ecommerce 100% seguro.

Y es que no es necesario invertir una fortuna en ciberseguridad para prevenir ataques DoS, transacciones fraudulentas y otras amenazas digitales, ¿verdad?