¿Qué es lo más importante que un diseñador o un desarrollador tienen que saber para crear webs eficientes? Don’t make me think.

Don’t make me think

Es la primera ley de usabilidad de Steve Krug: No me hagas pensar. En su libro “Don’t Make Me Think (Revisited): A Common Sense Approach to Web and Mobile Usability” da más detalles al respecto. Esta regla intenta entender cómo la gente utiliza realmente una web y, después, tratar de mejorarla.

Krug tiene un montón de ideas prácticas que pueden ayudar a cualquier proyecto web. En este artículo exploramos algunas de esas ideas y te damos una visión general.

Cómo usa la gente las webs

Es útil darse cuenta de que cuando la gente mira una web, no la estudia y descubre cómo funcionan las cosas. Se mueven sin rumbo, hacen clic en la primera cosa que ven, saltan de un lado a otro. En muy pocas ocasiones un usuario lee realmente lo que dice en una web o hace clic en los diferentes elementos del menú en el orden en el que se muestran.

  • No leemos las páginas, las escaneamos.
  • No tomamos decisiones óptimas, elegimos la primera opción que se acerca a lo que buscamos.
  • No resolvemos cosas, simplemente nos las arreglamos como podemos.

“Cada duda que nos surge aumenta nuestra carga cognitiva, distrayendo nuestra atención de la tarea en cuestión. Las distracciones pueden ser leves pero se acumulan, especialmente si es algo que hacemos todo el tiempo como decidir en qué hacer clic. Y como regla general, a la gente no le gusta no saber cómo hacer las cosas”.

Cuanto más hagas pensar a tus usuarios, más rápido los perderás. Así que no les hagas pensar.

¿Cómo seguimos la regla Don’t make me think?

Es vital que todo sea lo más simple y claro posible. Se evita que la gente piense haciendo que las cosas sean evidentes o, al menos, auto-explicativas.

  • Aprovecha los elementos a los que estamos acostumbrados: No reinventes la rueda. Usa lo que funciona. Hay veces en que está bien romper las convenciones, pero es mejor que te asegures de que tienes una buena razón y que es mejor. Si la gente está acostumbrado al símbolo del carrito en ecommerce, no utilices otro.
  • Crea jerarquías visuales efectivas: Todo debe estar organizado y ser lógico de una manera que tenga sentido a simple vista.
  • Divide las páginas en áreas claramente definidas: La gente tiende a agrupar las cosas e ignora lo que no es importante. Haz obvio aquello en lo que se puede hacer clic.
  • Elimina las distracciones: Deberías eliminar sin piedad aquello que no es necesario. Si todo es importante, nada es importante.
  • Da formato al contenido para que más fácil de asimilar: Utiliza encabezados, párrafos cortos, listas con viñetas y resalta los términos clave para facilitar la lectura.

4 secciones de tu web que deben ser sencillas

Veamos cuatro secciones para las que Krug da consejos específicos.

1. ¿Qué es lo que haces?

Quizás lo más importante que podemos extraer de las explicaciones de Krug es el hecho de que la gente no sabe de qué trata tu web. ¿A qué te dedicas?

Cuando alguien llega a tu  página de inicio (o a cualquier parte de tu web), necesita entender lo que haces de un vistazo. Y esto es más difícil de lo que parece, ya que es muy complicado que tú mismo seas objetivo.

“No puedes confiar en tu propio juicio sobre esto. Necesitas mostrar la página de inicio a personas ajenas a tu empresa para saber si el diseño está cumpliendo su trabajo”.

Por encima de cualquier otro problema de usabilidad, debes asegurarte de que tu mensaje principal se transmita en la página principal.

Hay tres maneras de hacerlo:

  • Tagline: Un buen eslogan es claro, informativo y directo. Debe estar justo al lado del logo en cada página. Debería ser útil, y no solo un eslogan publicitario.
  • Frase de bienvenida: Tienes que destacar una descripción rápida y breve de lo que haces en la página de inicio. Aunque se llama “Frase de bienvenida”, no ha de dar la bienvenida al usuario. Simplemente describir qué haces y qué ofreces a tu potencial cliente.
  • Más información: A veces lo que haces es complicado. No hay problema. Dale a la gente la oportunidad de aprender más sobre el tema. Incluye un vídeo o un enlace a una sección donde todo se explique en más profundidad.

2. Navegación y Arquitectura

Es fácil perderse, incluso en un espacio virtual. Por lo tanto, los sitios web siempre necesitan ayudar a la gente a que sepa dónde se encuentra.

Hay una serie de elementos que pueden ayudar:

  • ID del sitio: El logotipo y el nombre de la web deben estar en todas las páginas. Las personas pueden aparecer en cualquier página desde cualquier lugar, por lo que es importante que siempre quede claro dónde están.
  • Nombre de la página: Las páginas deben estar claramente identificadas para que los usuarios puedan saber que están llegando al lugar correcto. Si están buscando servicios y están en la página de Servicios, les da confianza. Pero si no están seguros de en qué página están, estás introduciendo ansiedad innecesaria en el proceso.
  • Secciones: ¿Cuáles son las secciones principales del sitio? Esto debe quedar claro y ser muy sencillo para los usuarios. Las secciones bien diseñadas ayudarán a los usuarios a encontrar más rápidamente lo que buscan.
  • Navegación secundaria: La navegación primaria recibe toda la atención, pero la navegación de nivel inferior es igualmente importante. Aquí es donde es probable que los usuarios pasen más tiempo. Es difícil hacerlo bien, y no se le suele dedicar mucha atención.
  • Usted está aquí: Una buena manera de combatir la sensación de pérdida en un sitio web es con los indicadores de “usted está aquí”. Al igual que el mapa del centro comercial, ayudan a los usuarios a orientarse. Una forma común de hacerlo es resaltando la ubicación actual en el menú o mostrando las migas de pan (breadcrums). Es importante que estén a la vista.
  • Búsqueda: Siempre debe haber una opción de búsqueda. Cíñete a las convenciones aquí: No utilices palabras extravagantes, no molestes con las instrucciones y no ofrezcas filtros de búsqueda desde el principio (sí que está bien que des opciones para concretar una búsqueda en la página de resultados).

Ayuda los usuarios a averiguar dónde están y cómo encontrar lo que están buscando.

3. Palabrería

No nos gusta decir esto, pero es la verdad: la gente no lee.

En entornos web, escaneamos y saltamos de un lugar a otro. Si la gente encuentra algo en lo que está interesada, lo leerá (por lo que las entradas en blogs de formato largo pueden funcionar), pero en general no lo hacen. Nunca esperes que la gente lea cada palabra de una página.

Sin embargo, solemos recargar nuestros textos con palabrería innecesaria. Decimos mucho más de lo necesario.

He aquí tres maneras de abordar este error:

  • Omite las palabras innecesarias: Este es el consejo clásico de Strunk and White’s Elements of Style. Revisa tu copy y recorta textos sin piedad.
  • Elimina el texto trivial: Incluso en web hay una tendencia a llenar espacio con palabras sin sentido. Muchas páginas secundarias tienen un texto introductorio de “bienvenida” que no dice nada. Ve al grano o deshazte de él.
  • Instrucciones: La gente raramente lee instrucciones y sólo son necesarias en los casos más raros. Si alguien necesita leer instrucciones para responder a tu encuesta o inscribirse en una lista de correo electrónico, lo estás haciendo mal.

4. Test de Usabilidad

La lección final de Don’t Make Me Think es sobre la importancia de los tests de usabilidad. Todo el mundo quiere hacer un sitio más fácil para el usuario, pero es difícil saber si funciona. La mejor manera de averiguarlo es probándolo.

Los tests de usabilidad no son tan complicados ni caros como crees. En su libro, Krug da muchas ideas sobre como y por qué hacer pruebas.

Aquí tienes algunos consejos para testear tu usabilidad:

  • Puedes hacer pruebas de usabilidad sencillas por tu cuenta. No requiere contratar a una empresa externa ni gastar mucho dinero. Herramientas como Hotjar te ayudarán en esto.
  • Hazlas desde el principio y periódicamente: En muchas ocasiones, para cuando se empieza a testear ya hemos perdido muchos clientes potenciales.
  • Concéntrate en mejorar las partes más importantes. Nunca vas a poder identificar todos los problemas, e incluso si lo hicieras, no tendrías tiempo para solucionarlos todos. Así que concéntrate en los más relevantes.