El volumen de negocio del ecommerce B2C en Italia sigue creciendo y se espera que ascienda a 23.100 millones de euros a finales de 2018. Esto significaría un aumento del 9 %, significativamente inferior a las tasas de crecimiento de los últimos años.

Esto es lo que podemos concluir del último informe de Ecommerce Foundation sobre la industria del comercio electrónico en Italia. Las estadísticas, procedentes originalmente de Digital Innovation Observatories, muestran que el ecommerce en Italia tenía un valor de 21.200 millones de euros en 2017, lo que supuso un aumento del 17,33 % con respecto a 2016. Para este año, se espera un crecimiento del 9 %, lo que supone una ralentización, pero que sigue dejando cifras elevadas: el ecommerce en este país tendría un valor de más de 23 mil millones de euros a finales de este año.

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El 80 % de los compradores online italianos prefieren entrega a domicilio

Más allá de estas cifras de crecimiento, el informe también muestra que:

  • 8 de cada 10 consumidores prefieren entregas a domicilio.
  • El 14 % suele recibir sus paquetes en el trabajo.
  • Un 8 % de los compradores online en Italia prefiere que sus pedidos se envíen directamente a una oficina de correos para ser recogidos.
  • Un 6 % prefiere recoger sus paquetes en un comercio de barrio.

Aspectos importantes para los consumidores

El factor más importante con respecto a las entregas, es -como podrías imaginar- el coste. Otros factores de peso son la rapidez en la entrega y la capacidad de elegir dónde se entregará el pedido.

Los consumidores italianos respondieron a preguntas sobre qué aspectos son los más importantes para ellos al comprar online. Casi todos ellos (92%) respondieron “envío gratuito”, seguido de cerca por “devolución gratuita” (91%), “descripción detallada del producto”, “sin cargos ocultos que sumen el precio final del producto” y “costes de envío transparentes”.

Comercio electrónico transfronterizo en Italia

El año pasado, el 33 % de las compras en línea se realizaron a vendedores italianos, lo que representa 2 puntos porcentuales más que en 2016. Al mismo tiempo, la proporción de compras realizadas a vendedores extranjeros no pertenecientes a la UE aumentó hasta el 10 %.