Conseguir que un email llegue a la bandeja de entrada de tus clientes no siempre es fácil. Hay muchos factores que determinan si un email se entrega o acaba en spam. En este artículo, analizamos cuatro factores clave que determinan la “entregabilidad” de un correo electrónico.

Direcciones IP

La dirección IP es un identificador numérico del servidor del remitente. Todos los dispositivos conectados a una red informática tienen una dirección IP. (Y, por ello, cada correo electrónico se envía desde una dirección IP.)

Una dirección IP refleja la reputación del remitente, que se basa en varios factores.

  • Volumen de envíos. El número de correos electrónicos enviados.
  • Frecuencia de envío. El número de campañas que se envían por semana o mes.
  • Interacción con el usuario. Personas que abren y hacen clic (o que se dan de baja).
  • Calidad. Porcentajes de rebotes o correos electrónicos no entregados.

La reputación de una IP influye en el modo en el que en que un proveedor de servicios de Internet gestiona un correo electrónico. Puede comprobar fácilmente la reputación de una IP en webs como Sender Score, de Return Path.

La mayoría de empresas utilizan un proveedor externo para enviar sus campañas de email marketing. A estos proveedores se les llama Email Service Provider (ESP).

Los ESPs utilizan uno de estos tipos de direcciones IP:

  • IP compartida. Más de una empresa o marca envía emails desde la misma dirección IP.
  • IP dedicada. La empresa o marca tiene su propia dirección IP única. No se comparte con otras empresas.

Hay razones para tener una IP compartida o dedicada.

Las empresas más pequeñas que envían una cantidad relativamente limitada de emails pueden beneficiarse del volumen compartido (con otros remitentes) de una IP compartida. Los ISPs (Internet Service Provider) miden el volumen de correos electrónicos que una IP está enviando como un factor para determinar la reputación. Un volumen demasiado pequeño (normalmente menos de 20.000 correos electrónicos por semana) no se registrará. Para los remitentes de bajo volumen, una IP compartida es casi una necesidad.

Las IPs dedicadas son para grandes marcas que envían muchos correos electrónicos. Las IPs dedicadas permiten a esas marcas controlar su propia reputación IP sin preocuparse por otros remitentes. Una IP dedicada tiene que ir trabajándose, aumentando lentamente la frecuencia y la reputación, para que los ISP acepten los emails que provienen de esa dirección. Este es un proceso sistemático y toma un poco de tiempo.

Dominios

Similar a la dirección IP, el dominio de envío tiene una reputación que afecta la entregabilidad. Algunas marcas eligen una variación del dominio de su web para establecer la dirección de envío. Es una buena idea tener diferentes dominios (por ejemplo, mail.tienda.com vs. pedidos.tienda.com) para los emails promocionales frente a los transaccionales (como los de confirmación de pedido o notificación de envío). Si los correos electrónicos promocionales reciben muchas quejas o el dominio de envío se ve comprometido, los correos electrónicos transaccionales no se verán afectados si provienen de un dominio diferente.

Pasa periódicamente su dominio de envío y su IP a través de un comprador de blacklists, como MX Toolbox, para asegurarte de que no los han marcado como spam.

Comportamiento de los destinatarios

Los ISP utilizan algoritmos de entregabilidad que evalúan las acciones de los destinatarios. Si una persona elimina repetidamente su correo electrónico sin abrirlo, es posible que un ISP mande estos emails a una subcarpeta. Las quejas excesivas y las cancelaciones de suscripción podrían causar que el ISP no acepte ningún correo de tu empresa.

Por lo tanto, utiliza estrategias que fomenten las aperturas y los clics.

  • Escribe asuntos atractivos y relevantes para el receptor
  • Ajusta la frecuencia de envío según lo solicite cada suscriptor
  • Elimina suscriptores no comprometidos
  • Asegúrate de que el asunto no sea engañoso

Asunto y contenido de los emails

Las líneas de asunto y el contenido del cuerpo del correo electrónico pueden activar los filtros de spam y, por lo tanto, afectar a la entregabilidad.

  • El contenido debe ser una mezcla de imágenes y texto – una buena regla es 40 por ciento de imágenes y 60 por ciento de texto.
  • Incluye siempre la dirección postal física del remitente y un enlace claro para cancelar la suscripción.
  • No utilices mayúsculas ni signos de puntuación excesivos.
  • Usa código HTML limpio, correctamente formateado.

En caso de duda, utiliza un control de spam. La mayoría de los ESPs tienen un control de spam, para comprobar que tu mensaje no tenga señales de alerta.