Desde que existen empresas, existe el fraude. Y en el comercio electrónico no es diferente. En este artículo te damos varios consejos para protegerte ante posibles fraudes y mantener tu ecommerce seguro.

En cualquier negocio es necesario tomar medidas para protegerte de los engaños. Siempre habrá gente buscando algo a cambio de nada: hombres y mujeres sin escrúpulos cuyo único objetivo es estafarte, ya sea llevándose algo gratis o incluso dinero a cambio de nada.

Es responsabilidad tuya estar informado de este tema y tomar medidas para estar lo más protegido posible. Afortunadamente, existen técnicas de prevención de fraude que pueden ayudarte.

El fraude en ecommerce puede ser de diferentes tipos

Las compras no autorizadas

el primero son las compras no autorizadas. La mayoría de las tiendas ofrece a sus clientes una manera de almacenar su información personal, como el historial de compra y los detalles de entrega. Los hackers pueden acceder a estas cuentas, “secuestrarlas” y quedarse con algún artículo gratis.

Este tipo de fraude es un problema, sí. Pero lo cierto es que es preferible a la alternativa: El robo de identidad.

El robo de datos personales

Si no proteges adecuadamente la información de tus clientes que se guarda en tus servidores, los hackers pueden hacerse con ella (y no dudes que lo harán).

Y aquí viene el verdadero problema: nombres de usuario, contraseñas, datos de tarjetas de crédito…

Una vez que un hacker se haga con estos datos, los puede revender a otros criminales o usarlos para cometer fraude por su cuenta.

Las devoluciones de cobro

Hay un tercer tipo de fraude – uno que afecta a tu negocio directamente, y no a tus clientes. El fraude de devolución de un cobro, es aquel en el que un cliente compra algo en tu tienda dando sus datos bancarios y, una vez que ha recibido su compra, solicita al banco una devolución del cargo.

Es posible que hasta se ponga en contacto contigo y te diga que nunca recibió el producto comprado.

Una vez que recibe la devolución del cargo en su cuenta, se queda con la compra y tú te quedas sin nada.

¿Cómo nos protegemos del fraude en ecommerce?

La gestión y control del fraude en tu ecommerce es uno de los aspectos más importantes para proteger los datos de tus clientes. Estos son algunos consejos con los que ponérselo más difícil a los que quieren aprovecharse de tu negocio:

Asegúrate de que tu ecommerce cumple la normativa PCI

Si ofreces pagos con tarjetas de crédito, deberías saber que existe una normativa clara acerca del almacenamiento y la seguridad de los datos de tus clientes. La manera fácil de asegurarse de que su tienda los cumple es utilizando una plataforma de ecommerce o una herramienta de terceros. Magento y WooCommerce, por ejemplo, son dos buenas opciones.

Utiliza la verificación de dirección para reducir el riesgo de fraude en ecommerce

Pide un código postal para todas las compras. Esto no detendrá todas las compras fraudulentas, pero te ayudará a evitar una gran parte.

Pide siempre el código de seguridad en las compras con tarjeta

Las tarjetas de crédito modernas tienen un conjunto de tres números de identificación en el reverso – requerir que esos números sean ingresados para cada compra con tarjeta de crédito debería ser una práctica estándar. Es un aspecto clave en la detección de fraudes en el comercio electrónico.

Haz un seguimiento del comportamiento de tus clientes y su historial

Pongamos que tienes un cliente que vive en Portugal y que suele comprar espuma de afeitar y crema hidratante masculina. Un día ves que hace un pedido masivo de cosméticos de mujeres e introduce una dirección de envío rusa. Algo raro está pasando.

Pide que se firme la entrega de los paquetes

Se trata de evitar que los delincuentes reciban paquetes fraudulentos, ya que es poco probable que puedan falsificar la firma de un cliente.

Detecta actividades sospechosas

La prevención del fraude en Ecommerce implica configurar informes automáticos para cualquiera de los siguientes casos:

  • Múltiples pedidos a la misma cuenta usando diferentes tarjetas de crédito.
  • Múltiples compras con una sola tarjeta de crédito en poco tiempo.
  • Números de teléfono que no coinciden con el código de área de la dirección de facturación.
  • Pedidos inusualmente grandes que pagan por el envío
  • Cambios repentinos e inusuales en la dirección de envío de un cliente.

Exige contraseñas seguras a tus clientes

Esta debería ser una práctica estándar. He aquí algunos consejos sobre lo que constituye una contraseña segura.

Lleva un registro de intentos de fraude pasados

Esto te permitirá aprender de los intentos de fraude contra tu propio negocio y establecer un patrón claro. Posiblemente, incluso la identificación de la región o la demografía en la que esos intentos ocurren con más frecuencia.

Establece políticas claras de lucha contra el fraude

¿Qué protocolos de seguridad existen? ¿Cómo deben reaccionar los empleados si sospechan que están estafándote?

Defenderte del fraude por devoluciones de cargos es más difícil. La mejor manera de hacerlo es a través de números de seguimiento. De esta forma, si un cliente alega que una compra fue fraudulenta, puedes ponerte en contacto con su banco con su dirección de envío y un aviso de entrega.

El fraude es un hecho en todas las industrias, pero el comercio electrónico parece especialmente vulnerable. Recuerda mantenerte siempre al tanto sobre los diferentes tipos de fraude que se llevan a cabo, y prevenirlos lo mejor posible. Es la única manera de proteger a tu negocio y a tus clientes.