Aunque pueda sorprender, existe una ‘guerra’ abierta de minoristas (offline) VS tiendas online. El alcance, la mayor inversión inicial, la inmediatez en la entrega o la falta de confianza son algunos de los pros y contras de vender online y offline. Son muchos los que consideran que el ecommerce ha superado a los canales de venta tradicionales, pero ¿hasta qué punto esto es cierto?

Antes de profundizar en las ventajas y desventajas de minoristas VS tiendas online, merece la pena aclarar que ambas formas de comercio no son irreconciliables. Disney, Bank of America o Nike son ejemplos de marcas que utilizan una estrategia de ventas omnicanal, es decir, ofrecen a sus clientes una experiencia unificada a través de todos los canales disponibles, tanto dentro como fuera del mundo digital.

No obstante, emprender simultáneamente en ambos canales no está al alcance de todos los presupuestos, y por ello merece la pena repasar los pros y contras de los ecommerces frente a las tiendas físicas:

Estos 10 pros y contras de minoristas VS tiendas online te sorprenderán

Mejor experiencia de compra, pro de los minoristas

A pesar de sus muchas ventajas competitivas, las tiendas online aún son incapaces de ofrecer una experiencia de compra completa. Sus consumidores no pueden tocar, sentir, oler o incluso degustar los productos en la esfera digital, lo que ha dado lugar a fenómenos como el showrooming. No sorprende, pues, que las marcas inviertan millones en muestras gratuitas y otras estrategias comerciales, que serían inviables en entornos online.

Elevada inversión inicial, contra de los minoristas

Pero disponer de un elevado stock en exposición tiene un lado oscuro. Y es que uno de los mayores pros y contras de minoristas es la inversión inicial que requieren estos canales de venta. Los gastos del local, del personal o del suministro eléctrico se disparan en las tiendas tradicionales, mientras que los ecommerce requieren una inversión mínima en comparación.

Comodidad, pro de los ecommerce

Durante los primeros años de internet, Amazon y otros populares ecommerces hacían hincapié en la comodidad de adquirir cualquier producto «al alcance de un click». Hoy rara vez se menciona esta ventaja, conocida por todos. Pero es un hecho que comprar online es mucho más cómodo que desplazarse a la tienda física, a veces en días de lluvia o con tráfico intenso.

Tiempos de envío, contra de los ecommerce

Por contra, los ecommerce no pueden competir con la inmediatez de los minoristas, que entregan sus productos en las mismas manos del cliente. Las tiendas online deben invertir más en transportistas, que a veces tardan días y semanas en entregar un producto, aunque a veces es cuestión de unas horas (véase Amazon Now).

Por otra parte, la distancia también es un problema en el momento de tramitar las devoluciones. Se estima que hasta el 20% de las compras y ventas online en determinados sectores terminan en devolución. Mientras que los minoristas pueden realizar estos trámites sin esperas, los ecommerces lo tienen mucho más difícil. Desde luego, uno de esos pros y contras de tiendas online que debemos considerar.

Inmediatez, pro de los minoristas

De la anterior desventaja de los ecommerce se deriva una de las grandes fortalezas de los minoristas: la inmediatez en todos los sentidos: consultas, devoluciones, modificaciones en los productos, etc.

Mayores gastos en infraestructura, contra de los minoristas

Pero la inversión en personal de un minorista no es pequeña, como tampoco es fácil darles la formación necesaria para resolver las dudas de los clientes y satisfacer sus necesidades. Por contra, determinadas tiendas online incluso automatizan la resolución de consultas con el uso de chatbots inteligentes.

Alcance, pro de los ecommerce

El alcance de cualquier retailer es muy limitado en comparación con una tienda online, que además de permanecer abierto las 24 horas del día y de tramitar ventas durante los 365 días del año, puede satisfacer la demanda tanto de consumidores locales como internacionales.

Trato impersonal, contra de los ecommerce

A pesar de la fuerte inversión que realizan los minoristas en personal, este gasto está más que justificado, pues la mayor parte de los clientes siguen desconfiando del trato impersonal de los ecommerce.

Mayor confianza, pro de los minoristas

La confianza también confronta a estas modalidades de comercio. Incluso con una atención al cliente online de primera, nada puede competir con el trato cercano y humano de un dependiente de carne y hueso. Desde luego, otro de los conflictos más evidentes en la ‘guerra’ de los minoristas Vs. tiendas online.

Dificultad para ampliar su cliente objetivo, contra de los minoristas

Para tiendas online de determinados sectores, explotar un mercado diferente en otro país es tan sencillo como traducir manuales, incluir el subdirectorio ‘/it/’ o ‘/de/’ en su dominio y realizar otros trámites menores, ya que su negocio se desarrolla principalmente en la esfera digital. Para un minorista, por contra, implica invertir en un nuevo establecimiento comercial, contratar a personal que domine el idioma local y asumir otros muchos gastos.

A pesar de lo anterior, diversas estadísticas de minoristas y tiendas online han demostrado que los canales online y offline pueden complementarse a la perfección. ¡El futuro del comercio pasa por las ventas omnicanal!