La omnicanalidad (llamada, en inglés, omni-channel) es una nueva filosofía de ventas orientada a ofrecer al cliente la posibilidad de comprar en cualquier momento y a través de cualquier canal: ya sea desde un smartphone, un tablet, un portátil o en una tienda física tradicional.

Es importante no confundir la omnicanalidad con la multicanalidad. Una experiencia omni-channel va mucho más allá de ofrecer diferentes canales de venta, ya que se caracteriza por una integración real entre todo ellos. 

¿Qué es omni-channel?: los beneficios de la omnicanalidad 

Una estrategia omnicanal aporta muchos beneficios a los negocios y e-commerce en general. Te explicamos los principales:

Mayor eficiencia

Desarrollar una estrategia omni-channel permite a las marcas ofrecer una experiencia de compra unificada a través de todas las plataformas de venta disponibles. También ayuda a las empresas a unificar productos, ofertas o precios, sin importar a través de qué canal se ofrecen.

Servicio más personalizado 

Cuando un negocio tiene presencia en múltiples canales, puede ofrecer una experiencia de cliente personalizada. La omnicanalidad permite a las empresas recopilar más información sobre sus clientes: qué les gusta, cómo compran, cuáles son sus preferencias… Todo esto, de analizarse correctamente, permite ofrecer un mejor servicio.

De esta manera, el omni-channel ayuda a las empresas a adaptar sus ofertas y sus servicios para acercarse lo máximo posible a lo que sus clientes están buscando. Esto, como no podría ser de otra manera, supone una mejora en las ventas.

Mejores márgenes

 Una estructura de venta online bien desarrollada permite a las empresas evitar engorrosas estrategias de descuentos. Hoy en día, gracias a una estrategia omnichannel es mucho más sencillo calcular los descuentos adecuados para cada producto, y maximizar los márgenes de beneficio.

Más información que nunca

La existencia de múltiples canales de comunicación hacen que tu negocio disponga de más fuentes de información que nunca. Como empresa, necesitas entender todos esos datos con el objetivo de conocer las necesidades y necesidades de tus clientes.

A través de un análisis exhaustivo, serás capaz comprender, cuantificar y mejorar la comunicación con tus clientes.

6 claves para adoptar una estrategia omni-channel

Conocer los beneficios de la omnicanalidad no es suficiente. Como empresa, hay varios elementos que deberás adaptar para que esta estrategia tenga sentido.

  1. Personaliza tu web y tus emails

La forma más rápida de conseguir ingresos es la personalización de los emails y la página web, ya que, a día de hoy, son puntos de contacto clave con tus clientes. Se tratan de cambios fáciles de implementar y deben de ser el primer paso que tomes.

El factor más importante es la personalización: Tanto a través de emails como de un ecommerce, deberás mostrar a cada cliente el producto que más le vaya a interesar. De esta manera potenciaremos la conversión. Y todo ello, de manera unificada: Si un cliente ha estado viendo un producto determinado en tu web pero no lo ha comprado, es importante tener identificada su dirección de correo electrónico para poder mandarle un “recordatorio” de este artículo (y, por qué no, darle un valor añadido, como un descuento especial o gastos de envío gratuitos).

  1. Ofertas adaptadas a cada target

Tras personalizar las recomendaciones para tus clientes, deberás empezar a buscar otras maneras de retenerlos. Esto se traduce en blogs, vídeos y ofertas personalizadas para los intereses de de cada cliente.

La tecnología te permite utilizar información contextual para ofrecer el mejor contenido: la localización, el clima o incluso los picos de visitas diarios. Esto fortalecerá tu estrategia de recomendaciones personalizadas.

  1. Optimización para dispositivos móviles

Otra clave en cualquier estrategia omni-channel es definir un plan personalizado para móviles y tablets. Podrás utilizar la geolocalización para encontrar a tu usuario y ofrecerle tus productos en el momento más adecuado.

  1. Análisis de la información

El análisis de información te permite mejorar tu contenido de manera continua. En una estrategia omnicanal tendrás acceso a fuentes de información muy distintas, y de todas ellas podrás aprender.

  1. Personalización de tu tienda física 

Tras crear una estrategia móvil, el siguiente paso es adaptar tu tienda física a esta nueva estrategia. La manera más rápida de hacerlo es introduciendo monitores digitales, y equipando a tu personal de enta con dispositivos móviles, como tabletas, con las que dar un servicio más rápido a tus clientes.

Conseguir datos de la compra en tienda puede ser un reto, ya que los sistemas POS normalmente no están sincronizados con los canales online. Por eso, deberás usar el mismo identificador de clientes que hayas implementado en los otros canales. 

  1. Personalización de la Atención al Cliente

El paso final es personalizar tu centro de Atención al Cliente. Esto se traduce en contratar a agentes para tu centralita telefónica que ofrezcan ofertas y recomendaciones de productos adaptadas a cada cliente.

Una vez que hayas cubierto todos estos factores, tendrás tu estrategia omnichannel orientada. Múltiples canales integrados, en los que el cliente pueda elegir cómo y cuándo comprar, y que te permita multiplicar tus ventas.