El modo en que se producen las ventas en ecommerce está cambiando.

En sus orígenes, las llamadas a puerta fría, el emailing y los directorios eran las únicas herramientas. Su efectividad era muy limitada.

Un estudio reciente demostró que las ventas conseguidas por marketing telefónico eran del 0.3%. Dicho de otro modo: de cada 1.600 llamadas sólo se conseguían 5 reuniones de venta.

Pero hoy las empresas disponen de un amplio abanico de estrategias de marketing. En los últimos años, el social selling se ha abierto camino, y cada vez son más los ecommerces que se animan a utilizarla.

Pero, ¿por qué hacer social selling? Daremos otra cifra: el 64% de las empresas que usan una estrategia en social media alcanzan su cuota (meta) de ventas impuesta, mientras que solamente el 49% de las empresas que llevan a cabo un método más tradicional llegan a esa cuota.

Es decir, se consigue un 15% más de efectividad apostando por los métodos más actuales y digitales. Pero ¿en qué consiste el social selling?

¿Qué es el social selling y por qué los ecommerces lo están utilizando?

Los consumidores modernos quieren estar informados, les gusta estar a la última y conocer opiniones antes de dar el paso a la hora de adquirir un producto.

Una de las mejores maneras de poder atacar por parte de las empresas con esta nueva necesidad de consumo es hacer uso de los medios sociales. Es aquí donde reside la importancia del «social selling» o venta social.

Entonces, ¿cuál es la importancia del social selling dentro de una empresa? Es una estrategia más directa de conectar con su público objetivo.

Es decir, la inmediatez de las redes sociales hace que tanto la empresa como el cliente tengan un contacto mucho más directo en las conversaciones y las posibles dudas sean resueltas de manera mucho más personalizada.

Y este último punto es de vital importancia para esta nueva era de consumidores.

Asimismo, utilizando este método llegamos al quid de la cuestión y el por qué el social selling es importante: mientras el método tradicional busca de un relación de corto plazo, los medios sociales ayudan a entablar una relación empresa-cliente de futuro, de largo plazo y asegurarse más ventas a lo largo de esa relación establecida.

4 beneficios para entender por qué el social selling es importante

Si todavía estás con dudas de por qué es importante usar el social selling en tu empresa o en tu ecommerce, a continuación detallaremos algunas de sus principales ventajas. ¡No te las puedes perder!

Contribuye a generar leads valiosos

Lo más importante de llevar a cabo una estrategia en la que se va a usar social selling es poder conseguir una base de clientes importante y tratar de mantener una relación duradera que permita conseguir los objetivos fijados por una empresa.

En el sector del social media este tipo de clientes potenciales son conocidos bajo el nombre de «leads».

Las empresas usan estos usuarios para mandarles publicidad –normalmente personalizada y del interés de ellos– para conseguir que al final se llegue a materializar una compra.

Ahora bien, estos leads pueden ser usuarios que rellenen formularios con sus datos, se suscriban a una newsletter –por ejemplo– o que dejen sus datos a la empresa por cualquier otra vía.

Permite incrementar el brand awareness

Otro de los beneficios del social selling es que se conseguirá incrementar lo que es conocido como brand awareness.

¿Qué significa esto? Pues que la compañía será capaz de conseguir que el cliente recuerde en mayor o menor medida a la marca de la que recibe la publicidad.

Es decir, la traducción literal de este término de marketing digital es conocimiento de la marca.

Si los comercios en línea o empresas que tengan una buena estrategia de Social Media son capaces de conectar con los clientes –leads– de una manera mucho más personal, es muy posible que estos usuarios sean capaces de reconocer a la marca en cualquier situación y es muy posible que la confianza generada también se vea incrementada.

Ayuda a estar más en contacto con el cliente y sus necesidades

Quizá la mejor respuesta que se pueda dar a por qué hacer social selling es bueno para una empresa sea lo que ya te hemos comentado anteriormente: el contacto más directo con el cliente/consumidor.

El social selling hará que la empresa pueda tener una relación más estrecha con clientes y de esta manera conseguir relaciones más duraderas; más pensando en el futuro que en el corto plazo como podría ser el caso de empresas más tradicionales: el uso de la puerta fría.

Asimismo, es inevitable que usando el social selling no se consigan recabar más datos sobre gustos y esto se traducirá en una mayor posibilidad de conseguir ventas de manera más rápida y cómoda.

Ayuda a conocer el mercado y conseguir mejores productos frente a la competencia

No nos engañemos: toda empresa que implanta una estrategia de marketing lo que está intentando en todo momento es conseguir el mayor número de ventas posibles.

Y, por supuesto, arrebatar clientes a la competencia y que estos se queden con los productos que oferta. Y es por ello que gracias al social selling, cualquier comercio –físico o en línea–, conocerá mejor el nicho de mercado en el que «juega».

Conocer los gustos, los intereses, qué productos despiertan más interés entre los leads o cuáles son las campañas con más éxito entre el público, ayudará por ende a conseguir un mejor conocimiento del mercado.

Además, ayudará a cubrir las necesidades del público objetivo de manera mucho más fiable; es decir, conseguir posicionar los productos ofertados entre las primeras opciones de compra.

Llegados a este punto, es hora de hacer un resumen y entender por qué hacer social selling es beneficioso para cualquier empresa que quiera estar a la última tendencia del momento.

Los consumidores actuales son mucho más vivos, quieren estar informados al máximo antes de dar el paso en una compra. Y es por ello que los ecommerces deben apostar por mantener una relación más estrecha y directa empresa-cliente.

De esta forma, podrán conocer el mercado en el que operan y así apostar por productos que se adecúen mejor a las necesidades del público objetivo, además de conseguir una mejor representación de la marca a otros niveles y llegar a más clientes que de otra manera sería imposible alcanzar.