El precio. Algo que parece muy sencillo pero que engloba decenas de factores y que, de hacerse mal, puede afectar muy negativamente a tus ventas. Por supuesto, detrás  de un precio hay unos costes y unos márgenes que se quieren conseguir.

Pero hay algo más: Un buen precio ha de fijarse teniendo en cuenta unos elementos psicológicos que, lo creas o no, realmente funcionan.

En esta infografía hemos recogido los principales elementos psicológicos que deberías tener en cuenta al fijar un precio. Algunos son tan sencillos como poner unos decimales (o no), pero así de simples somos.