¿Sientes que es hora de instalar un certificado SSL en tu tienda online? El creciente interés por la ciberseguridad ha puesto en el foco a estos certificados, que cada vez son más demandados.

Sin embargo, su popularidad choca con el desconocimiento general acerca de la función del SSL en el cifrado y protección de datos en entornos digitales.

Pero ¿por qué es importante implementar el certificado SSL para compras seguras?, ¿cuál es su funcionamiento?, ¿qué beneficios aportan a los ecommerces?, ¿qué relación guarda con los protocolos SET?

En las siguientes líneas descubrirás la respuesta a estas y otras cuestiones de interés sobre los certificados SSL en ecommerce. ¿Nos acompañas?

¿Qué es el certificado SSL en ecommerce?

En los últimos años las siglas SSL han incrementado su popularidad en entornos retail, pero ¿qué significan exactamente?

El certificado SSL en ecommerce responde a las siglas Secure Sockets Layer. Fue desarrollado por la empresa Nescape en 1994.

Se define como un protocolo web destinado a proporcionar una mayor seguridad en las comunicaciones online. Este certificado proporciona un canal seguro entre dos dispositivos (móviles, ordenadores, etc.) durante su intercambio de datos.

En la actualidad, la mayor parte de las comunicaciones, así como de las transacciones comerciales, se producen en entornos digitales. Esto ayuda a entender por qué los delincuentes han convertido internet en el nuevo escenario de sus actividades.

Los malwares, el phishing, el vishing, los ataques DoS, los fraudes de tarjetas de crédito/débito y un largo etcétera de amenazas ponen en riesgo la seguridad de ecommerces.

Es aquí donde entran en juego los certificados SSL en ecommerce. Su finalidad es simple: en primer lugar, encriptan y salvaguardan los datos transferidos entre navegadores y servidores.

En segundo lugar, realizan la autenticación del servidor al que el dispositivo se está conectando. La finalidad de este proceso es proteger a los consumidores online.

En tercer lugar, estos certificados analizan y verifican los datos enviados, con el fin de evitar que malwares y otras amenazas afecten a cualquiera de las dos partes implicadas en la comunicación (servidor y dispositivo móvil, por ejemplo).

Pero ¿cómo funciona el certificado SSL? Lo explicaremos a través de estos sencillos pasos:

  • Paso 1: cuando un servidor (navegador) intenta establecer una conexión con el servidor web de un ecommerce, el certificado SSL entra en acción, como si de un paso fronterizo se tratara.
  • Paso 2: a petición navegador, el servidor web del ecommerce envía una copia de su certificado SSL; algo así como una autorización, que mostrará al navegador que todo está en orden.
  • Paso 3: tras examinarlo, el navegador determinará si considera o no válido el certificado SSL, enviando un mensaje al servidor web en caso afirmativo. Entonces, se inicia la sesión y la transferencia de datos cifrada a través de SSL.
  • Paso 4: finalmente, la transferencia de datos cifrados se comparte entre el navegador y el servidor web ecommerce. Todo ello en cuestión de segundos para los consumidores online.

Aclarado qué es el certificado SSL y cuál es su funcionamiento, merece la pena responder a una pregunta obvia, pero necesaria: ¿por qué deberíamos instalarlo en nuestra tienda online?

Por qué debería instalar SSL para compras seguras: 4 razones de peso

Aporta un plus a la seguridad general del ecommerce

La ausencia de certificados SSL en ecommerce pondría en riesgo la protección de nombres de usuario, contraseñas, información de tarjetas de crédito, etc.

Aunque no toda la ciberseguridad en estos entornos depende de SSL (también están los backups, los protocolos HTTPS o los estándares PCI DSS), contar con este certificado aporta un valor añadido.

Genera confianza en los usuarios

Cuando un ecommerce cuenta con certificado SSL, sus consumidores online pueden saberlo gracias al candado verde que aparece en su navegador. Es posible que desconozcan qué significa exactamente, pero el hecho de no ver dicho candado les haría sospechar.

Y es que los usuarios se han vuelto más cuidadosos en sus rutinas de compras online.

Cuando la mayoría de las tiendas online comercian el producto que les interesa, el certificación SSL y otros sellos de confianza empiezan a incluir en su decisión de compra.

Salvaguarda la información de tarjetas de crédito

¿Era necesario mencionar este beneficio de los certificados SSL en ecommerce? ¡Desde luego que no!

Pero aún así, subrayaremos que su instalación permite agregar una capa extra de seguridad a los pagos con tarjeta de crédito y de débido.

Si además procuras tramitar este tipo de pagos a través de pasarelas online (PayPal, Stripe, etc.), multiplicarás tu seguridad como vendedor y la de tus clientes.

Mejora el posicionamiento en buscadores

Como probablemente sepas, Google y sus algoritmos nunca descansan. ¡Siempre se están actualizando y perfeccionando!

En 2019 más que nunca, darán una mayor importancia al uso de protocolos HTTPS y certificados SSL.

Esta decisión parece lógica. Al fin y al cabo, Google, Bing y otros buscadores se preocupan por mejorar la UX. Y para los usuarios, sentirse seguro y tranquilos durante su navegación es importante, ¿verdad?

En consecuencia, estos atributos en ciberseguridad te permitirán obtener ventaja sobre tus competidores, siempre y cuando ellos se hayan quedado rezagados en este sentido.

¿Y qué hay del SET, es igual al certificado SSL?

El llamado SET o Secure Electronic Transaction fue creado en 1996, con el fin de salvaguardar la información de tarjetas de crédito y los datos bancarios en transacciones comerciales y financieras.

En su desarrollo intervinieron un número asombroso de empresas y marcas de prestigio: IBM, Microsoft, Netscape, VeriSign, etc., con el impulso de gigantes como VISA y MasterCard.

A finales del pasado siglo, las entidades bancarias y financieras comprendía que las transacciones eran el futuro. O al menos, debía serlo si la seguridad estaba a la altura. Así nació el certificado SET.

En consecuencia, podemos concluir que SET y SSL en ecommerce son certificados diferentes, pero no incompatibles. De hecho, trabajan por un objetivo común, aunque el SET se enfoque al 100% en la protección de datos bancarios y de tarjetas de crédito.